Historia

Panoramica del centro de La Piedad

Transcurría el Siglo XII de nuestra era, y durante su larga peregrinación los aztecas fundaron a lo largo del río Grande o Lerma el pueblo de Zula cuyo nombre significa lugar de codornices.

En el año de 1380 las huestes de Tariácuri, rey de los purépechas conquistaron el pueblo y le pusieron el nombre de Aramutaro que significa lugar de cuevas. Y un 20 de enero pero de 1530, día de San Sebastián, las tropas de don Antonio de Villarroel, lugarteniente de Nuño de Guzmán tomaron posesión del lugar, al que llamaron San Sebastián de Aramutarillo.

De 1530 a 1687, el pueblo de San Sebastián vivió en el total olvido quedando sometido a la esclavitud y a la ignorancia; pero existieron dos hechos históricos que hicieron cambiar el rumbo de aquella aldea de chozas abandonadas, uno de carácter político-jurídico y otro de carácter religioso.

El hecho religioso se refiere al hallazgo de un madero en forma de Cristo crucificado durante la Noche Buena del año de 1687 en la Buena Huerta, al conocer el hallazgo, los pueblos aledaños solicitaron el traslado de dicha imagen a sus templos, tocándole en suerte en los tres sorteos realizados al pueblo más humilde, San Sebastián de Aramutarillo.

A partir de este suceso, el crucifijo recibió el hombre de `Señor de La Piedad’ en honor a los milagros atribuidos desde su hallazgo.

El segundo hecho histórico que cambió el panorama de Aramutarillo, fue el traslado de las autoridades políticas y judiciales de Tlazazalca a Aramutarillo, hecho que provocó que se fuera avecindando algunos comerciantes, artesanos y gente de progreso, y es así como la formación del pueblo propiamente se realiza en 1692, siendo este año cuando Juan López de Aguirre pone el nombre de La Piedad al nuevo vecindario.

La Piedad se elevó a rango de municipio el 10 de diciembre de 1831, y por ley territorial el 27 de abril de 1861 se le denomina Villa de Rivas elevándola de categoría política. El 22 de noviembre de 1871 una vez más fue elevada a la categoría de ciudad, dándole el nombre de La Piedad de Cabadas, en honor a José María Cabadas y Dávalos, cura y benefactor del pueblo, quien vivió en esta ciudad del año de 1830 a 1835, y fue quien mandó construir el importante puente sobre el río Lerma y que también lleva su nombre, siendo este un punto vital del nutrido movimiento mercantil y agrícola.

En el siglo pasado la ciudad sufrió de fuertes inundaciones por el desborde del río lerma, que tuvieron lugar en 1906, en 1912 y más tarde en 1954, 1958 y sobre todo en 1973.

En las últimas décadas del siglo XIX, Morelia, Zamora, La Piedad, Uruapan y Pátzcuaro, en ese orden, eran las ciudades con mayor número de habitantes en el Estado.

PARROQUIA DEL SEÑOR DE LA PIEDAD

Parroquia del Señor de La Piedad

El Santuario del Señor de La Piedad, antigua y única Parroquia por más de dos siglos, debe su nombre a la milagrosa imagen de Jesús Crucificado que se llama “Señor de La Piedad” y que, según una piadosa tradición, fue encontrada en un tronco de tepame el 24 de diciembre de 1683 por un indio llamado Juan Martín Uriarte, según el texto Vasco de Quiroga y Obispado de Michoacán.

Cuenta otra historia, hallada en El Fénix del Amor, que a las orillas del río Lerma, al norte de Michoacán, en la estancia de La Huerta, entre los pueblos de Yurécuaro y Aramutarillo, en la víspera de nochebuena, dos hombres, Juan de Aparicio Segura y Juan de la Cruz, encontraron en un leño de tepame la imagen de un Señor Crucificado, después de quitarle la corteza, con la única diferencia de que traía la barba pegada al pecho. A los pocos días, pasaron tres indios del oriente, quienes eran escultores que buscaban imágenes que componer, ellos dieron encarnación al crucifijo y lo pusieron en una cruz, dándole la imagen que actualmente tiene, desapareciendo misteriosamente al terminar su labor.

Posterior al milagroso hallazgo, se buscó nombre a la imagen y echaron en rifa varios títulos, y tres veces seguidas salió el Señor de La Piedad. Pusieron entonces en la ermita de ese pueblo al Santo Cristo de Aramutarillo y le formaron cofradía para su culto. “El bulto” sacado del tronco del tepame, tomó la forma y figura de una perfecta imagen de Jesucristo. La devoción no sólo envuelve con una corona de santidad la imagen del Cristo, sino que está profundamente persuadida de que Dios ha querido escoger de morada el antiguo villorrio que era San Sebastián Aramutarillo a finales del siglo xvii.

 

Candelabro en el Interior de La Parroquia

Se edifico entre los años de 1741 a 1750, con las aportaciones económicas del propietario de la hacienda de Santa Ana Pacueco, Pedro Pérez de Tagle. En este Santuario se celebró el 12 de octubre de 1763, el segundo matrimonio de Don Cristóbal Hidalgo y Costilla, quien había quedado viudo 2 años antes. Su segundo hijo, Miguel Hidalgo y Costilla, el padre de la patria, contaba con 10 años de edad.

Parte Frontal en el Interior de La Parroquia

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